Quienes transitaron el 8, 9 y 10 de mayo por el emblemático Puente Racamalac (o puente de los candados) en Providencia, se encontraron con un collar de fideos gigante coronando la estructura. Nuestra Fadop buscó transformar el tradicional regalo infantil del Día de la Madre, en un potente símbolo de espera y esperanza para los más de 12 mil niños, niñas y adolescentes que año a año en Chile, esperan por su familia.
La campaña contempló luego el desplazamiento del collar hacia el puente Pedro de Valdivia y aprovechó esta fecha tan importante para poner el foco en aquellos niños, niñas y adolescentes que aún no tienen a quién entregar un regalo.
Roberto Pons, presidente del Directorio de FADOP, explicó que la elección del lugar no fue azarosa: “Somos un puente que conduce de manera amorosa y protectora a nuestros niños y niñas hacia su familia definitiva. Hemos transformado este simple regalo en una gran instalación urbana para visibilizar a quienes aún esperan entregar su collar y no tienen a quién”.
La realidad de la adopción en Chile ha dado un vuelco en los últimos años. Alejandra Ramírez, nuestra directora ejecutiva, indicó que hoy se vive un fenómeno crítico: “Hay mayor cantidad de niños que esperan familias que las personas que tenemos para adoptar. Eso es un tremendo problema, porque implica que los niños siguen estando tiempos amplios en los sistemas de protección”.
Por su parte, el alcalde de Providencia, Jaime Bellolio, valoró la iniciativa. “Este es el puente de los candados del amor y hoy está coronado por un collar que representa ese amor incondicional. Es un mensaje muy potente: la adopción es un acto de amor profundamente vinculante que se entrega para niñas y niños puedan vivir y desarrollarse en un espacio seguro y repleto de cariño”.
